 26 de Agosto de 2008 - admin
Heidi Storsberg sabe que informar es formar en el tema de agua. En su posición como coordinadora general de comunicación de CONAGUA en México sabe que los instrumentos comunicativos son parte del proceso integral de formación en una nueva cultura.
Por: Daniel Zueras Fotos: Carmen Abdo

Heidi Storsberg es la coordinadora general de atención institucional, comunicación y cultura del agua de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de México. La comunicación es un elemento básico a su juicio para implantar una nueva cultura del agua y que haya un verdadero desarrollo sustentable en la materia.
Mucho se insiste en que las campañas de comunicación son fundamentales, ya que son las que permiten llegar a la mayor cantidad de sectores. En unos para educar acerca del agua; en otros para generar sensibilidad acerca del tema; en algunos para forzar la toma de decisiones básicas y hasta en los que la requieren para su supervivencia.
Los procesos de comunicación son importantes en la creación de una nueva cultura del agua, la fuerza y el torrente que deben generar en la sociedad debe tener la misma fuerza de la naturaleza con este recurso: amplia, vasta, potente y refrescante.
No se debe escatimar en esfuerzos de comunicación. Aqua Vitae conversó con Storsberg de forma exclusiva para ampliar sobre la importancia de comunicar acerca del agua.
¿Qué capacidad tiene la comunicación como instrumento para formar una nueva cultura del agua? Es una herramienta fundamental, en sus distintos aspectos, no sólo a través de los medios electrónicos, que son los que pueden llegar mucho más rápido a la audiencia, con un espectro muy amplio. Hay otras formas de comunicación alternativas muy importantes, las visuales como los parabuses, las vallas… Hay un sinnúmero de posibilidades, como la folletería diversa, las tarjetas de teléfono, que son el cuarto medio con mayor penetración en México.
Hay vehículos importantes que se pueden utilizar para tratar de posicionar un mensaje del agua. La toma de conciencia sobre el uso eficiente del agua, y también pueden derivar en consejos propios para hacerlo en el uso de distintos sectores, no sólo en el uso público urbano se pueden hacer llegar mensajes de distinta índole.
¿Qué mensajes deben tener estos elementos de comunicación para que sean efectivos? En primer lugar el lenguaje debe ser claro. El mensaje tiene que ser muy sencillo, corto, ideas específicas. Porque si nosotros desarrollamos un mensaje completo ni se va a leer, ni se va a entender, por lo cual ni va a llegar. Deben ser claros para poder entenderse bien, con un lenguaje común, porque el sector agua conlleva también la utilización de un lenguaje técnico, y aquí es un reto de los comunicadores, traducir este mensaje a un lenguaje común y corriente.
¿Y las ventajas y desventajas de las campañas de comunicación y publicidad? Le veo fundamentalmente ventajas. Desventajas sólo en el sentido que no se puede llegar a todos los públicos en todos los rincones. Pero me parece que sí es el vehículo de mayor importancia para poder posicionar una idea, un mensaje en lugares muy apartados. Las campañas de comunicación deben ser ante todo continuas, si no lo son y no se llevan mensajes de manera hilada, con una perspectiva, con una estrategia de comunicación que me permita posicionar hoy A para mañana posicionar B, y después C y D, y que conlleve una toma de conciencia paulatina como un hilo conductor, si no podemos usarlo así, el mensaje se pierde. Es una parte importante.
¿Cómo se pueden mejorar los mensajes para convencer a los distintos sectores a ser más eficiente en el manejo y el uso del agua? Me parece que tenemos el gran reto. Pero eso también conlleva muchos recursos, que muchas veces no se tienen. El reto de poder llevar el mensaje en la región específica. Nosotros podemos llevar campañas que llamamos paraguas, las cuales puedan decir lo mismo en una parte de México que en otra. Sin embargo, existen diferencias importantes de disponibilidad del agua en el norte de México, en el centro y en el sur. A lo mejor para el del norte el que yo le hable de una abundancia del agua no le importa y me va a decir: “Eso no ocurre aquí”, y en el sur me dicen: “A mí no me falta el agua y por qué la debo de utilizar de mejor manera”. Esa parte es muy importante y ahí tendríamos que ser mucho más específicos en el desarrollo de mensajes según la región.
¿Cuál es el presupuesto anual de Conagua en campañas de comunicación? Alrededor de US$6 millones es lo que tenemos para campañas publicitarias. Año con año hemos incrementado este recurso, también año con año las hemos dividido fundamentalmente en cuatro grandes rubros.
Una que tiene que ver con el valor económico del agua. Ya llevamos varios años trabajando esta idea y sí ha permeado. Lo sabemos porque cuando visitamos los municipios, que son finalmente los responsables de cobrar el agua, nos dicen: “Tu campaña es maravillosa, qué bueno que la hiciste, porque ha incrementado el número de pagos del agua”.
El segundo tema tiene que ver con la cultura del agua, el uso eficiente. Que la gente tenga claro que el usar el agua de más, conlleva un mayor desperdicio. Por ejemplo, en nuestra última campaña le decimos a la gente cuántos litros de agua utiliza en una ducha de 10 minutos, unos 250 litros. Esto es importante porque la gente no sabe cuánta agua utiliza. Un uso eficiente del agua estaría alrededor de 150 litros por habitante al día. En México estamos sobre los 250, y hay lugares donde se usan 400, 500, 700 litros de agua por habitante al día. Eso es un desperdicio, porque al final de cuentas el agua es la misma.
Un tercer rubro que hemos atacado y también por cuestiones de seguridad, tiene que ver con fenómenos hidrometeorológicos extremos: huracanes, sequías, inundaciones… sus consecuencias, fenómenos invernales que también llevan mucha agua, como lo que pasó a finales del año pasado en Tabasco. Dotar a la gente de información sobre estos fenómenos y decirles qué tienen que hacer en estos casos es muy importante.
Otro rubro que hemos trabajado, y que va ligado al anterior, es que la gente se asienta en lugares no seguros, en las laderas de los ríos y cuando viene una avenida se lleva todo. Esto no sólo se le dice a la gente que por su condición socioeconómica a lo mejor tiene que asentarse en estos lugares. Hemos visto en muchos lugares de México construcciones importantes, muchas veces residenciales que por irresponsabilidad o falta de conocimiento se construyen en lugares no seguros y el agua se los lleva.
¿Qué campañas considera que han sido más exitosas en relación al agua? Me parece que las de cuestiones hidrometeorológicas. Cuando la gente ve el agua venir, cuando llega un huracán, es cuando toma conciencia de que hay que cuidarse, ser responsable con la vida misma y acudir a los centros de atención. Esto está muy ligado con la parte de la protección civil.
¿Hacia dónde va a ir enfocada la próxima gran campaña comunicativa de Conagua? Acabamos de terminar la de los garrafones y para lo que nos resta de 2008 tiene que ver con grandes obras de infraestructura que esta administración está empezando a construir, como el anuncio de la construcción del túnel emisor oriente que es un segundo drenaje profundo en la Ciudad de México que dará viabilidad y seguridad a la disposición de aguas negras en la gran urbe. Medirá 72 kilómetros de largo, 7 metros de diámetro y ayudará a transportar fundamentalmente en época de lluvias el tránsito de aguas negras y puedan verterse hacia el estado de Hidalgo en El Salto, donde también se construirá una gran planta de tratamiento de aguas residuales. Una de seis, esta es la más importante, 23 metros cúbicos por segundo. Será la segunda más importante del mundo tras la de París y equivalente a la de Sao Paulo. Además darán la posibilidad de que estas aguas puedan ser reutilizadas en la agricultura, llevar una agricultura mucho más sana en lugares donde hoy por hoy se riega con aguas negras. También permitirá que se puedan equilibrar los acuíferos, sobreexplotados en el Valle de México.
GENTILEZA DE http://www.aquavitae.com
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